Semana Mundial de la Lactancia Materna

“AMAMANTAR y TRABAJAR”
Logremos que sea posible! Un desafío colectivo

La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra durante la primera semana del mes de Agosto, desde 1996, por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF en más de 120 países.
La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) establece el derecho a la lactancia y a que todas las mujeres en ese período deben tener servicios apropiados con relación al embarazo y la lactancia materna.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la lactancia materna reduce la mortalidad infantil y tiene beneficios sanitarios que llegan hasta la edad adulta, por lo que recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis (6) primeros meses de vida.
Por otro lado, la Convención sobre los Derechos del Niño, al tiempo que reconoce el derecho de los niños “a gozar del más alto grado de salud alcanzable”, establece que los gobiernos deben asegurar las provisiones de alimentos nutritivos, y que la sociedad debe estar informada sobre las ventajas de la lactancia materna.
La leche materna es el mejor alimento para los hijos. Porque más allá de brindarle los nutrientes necesarios para su desarrollo saludable, fortalece el lazo entre la mamá y su bebé.


LACTANCIA Y TRABAJO
Una alianza que debemos hacer posible

La vuelta a la actividad laboral es la tercera causa de abandono de la lactancia. Por eso es importante promover la implementación de espacios amigables para amamantar dentro del lugar de trabajo.
El hecho de retornar al trabajo supone para la madre una situación que en la mayoría de los casos resulta estresante e incide en la disminución o abandono de la lactancia.
Entre los factores que intervienen se encuentran la separación madre-hijo, el cansancio, la angustia, la falta de sueño, la falta de apoyo hacia la madre, y la presión que ella siente, entre otros.
Las situaciones mencionadas se convierten en factores claves que influyen en la duración de la lactancia.
La prolongación del amamantamiento en las mujeres trabajadoras es menor, ya que se asocia con el número de horas de trabajo semanales, los trabajos a turnos rotativos o la ausencia de la madre en el hogar, durante períodos mayores a ocho horas (considerando el horario de trabajo más el tiempo que se utiliza para llegar y regresar al hogar).
Cuando la madre regresa al ámbito laboral y decide amamantar y sostener la lactancia se crea una definida situación de conflicto. Es un momento que suele generar mucha ansiedad, culpas y temores, en el que puede sumarse un desconocimiento general sobre como sostener ésta práctica ancestral más allá del inicio de las actividades laborales.
Cuando dar la teta en el lugar de trabajo no fuera posible, la mamá puede guardar leche extraída manualmente o con sacaleche.
En el freezer, la leche materna se conserva aproximadamente entre 3 y 4 meses. La persona que quede al cuidado del niño la calienta y se la ofrece. Pero la mejor estimulación para la producción de la leche es la succión directa del bebé al pecho.
Los empleadores pueden y deben apoyar a sus trabajadoras a que den el pecho de múltiples formas. Deben hacer cumplir las leyes que garantizan la continuidad de la lactancia, sea con horas protegidas, reducción horaria, y o presencia de lactarios (o espacios de cuidado) para la extracción íntima y segura de la leche.
Capítulo pendiente a debatir es las licencias de padres que son un soporte fundamental para la mujer.
Para la Asociación Judicial Bonaerense es importante fomentar y conciliar la continuidad de la lactancia y el regreso al trabajo.
Por eso estamos trabajando para la creación e implementación de LACTARIOS, en la departamental Bahía Blanca, para que las madres trabajadoras puedan gozar de estos espacios dentro del ámbito laboral.
Hay que recordar que la madre de un niño que se enferma menos, se ausenta menos de su puesto de trabajo. Y si se toma el tema desde la perspectiva social, fomentar y colaborar en la lactancia, contribuye con el desarrollo de una sociedad más sana.
Todos los que integramos el entorno íntimo y social de la mujer que amamanta debemos ayudarla a proteger su derecho y principalmente el de su hijo.
Es importante que cada mujer trabajadora decida en función de su momento, expectativas y deseos, recibiendo el apoyo, información y contención de su familia, del equipo de salud, del medio laboral y de una sociedad comprometida, que defienda a la mujer en sus elecciones y derechos.

Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades
ASOCIACION JUDICIAL BONAERENSE.-