Sexismo en el lenguaje - Teresa Meana Suarez en Bahía Blanca

El día 24 de noviembre, en el Salón de Actos de la Asociación Judicial Bonaerense, sito en calle Ing. Luiggi n° 63, se realizó la jornada mixta de formación "Sexismo en el Lenguaje", en la cual disertó la filóloga, docente y militante feminista española Teresa Meana Suarez. La organización estuvo a cargo de la AJB Deptal. Bahía Blanca, la productora feminista Bruja Brujula y Artistas por la No Violencia. El evento fue declarado de interés municipal por el Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad.

Contamos con la asistencia de un centenar de personas de distintas agrupaciones, colectivos y sindicatos de la ciudad y provenientes de otros lares (Luis Beltran-Rio Negro-y Chubut) además de contar con la presencia de la Secretaria de Género de la AJB Provincial, Celia Lorente.

El evento comenzó con unas coplas cantadas a cargo de Silvia Palumbo, alusivas a la vida y experiencias de la reconocida exponente que sirvieron para su presentación. 

Teresa dio inicio a la disertación, exponiendo su posicionamiento político feminista respecto de cómo las reglas gramaticales y el uso de la lengua impiden que se nombre a las mujeres, y cómo esto genera la invisibilización histórica que las afecta, y que la lleva a sostener que "lo que no se nombra, no existe, siendo fundamental nombrar en femenino para visibilizar la resistencia que ya no tiene vuelta atrás". 

Las principales manifestaciones del sexismo y del androcentrismo en la lengua se reconocen en:

* la invisibilidad, la exclusión, el ocultamiento, el silencio, la no existencia de las mujeres, por ejemplo, mediante la utilización del masculino como genérico y el salto semántico;

* el odio, el desprecio, la subvaloración de las mujeres, considerándolas sujetos de segunda categoría o dependientes de los varones, a través de los iguales aparentes, la utilización de refranes y frases hechas, de las distintas significaciones de las palabras en el diccionario según su género, de los estereotipos sexistas, de la negativa a femenizar los cargos y profesiones, etc.

Es fundamental el uso de "todos y todas" o decir 'todas las personas'. Hay un montón de genéricos en castellano: el alumnado, el profesorado, el electorado, la gente, el vecindario, los seres humanos, el pueblo. "Llevamos años, desde que nos hicimos conscientes de este tema de la lengua, y todavía queda mucho por hacer, es imprescindible nombrar".

Meana sostiene que el lenguaje  utilizado para nombrar la realidad muchas veces la distorsiona u oculta. Y que como la realidad no es estática, cambia, debe cambiar el modo de nombrarla. Afirma que no hay que tener miedo a utilizar y crear nuevas palabras o formas de denominar las distintas realidades."A la violencia machista le tuvimos que poner nombre para visibilizarla y para prevenirla, y nos llevó muchos años instalarla para ahora silenciarla.". Del mismo modo ocurrió con el término "femicidio", mal nombrado durante años "crimen pasional", para no admitir que a una mujer se la mata por su condición de mujer.

Luego de un breve receso, se realizó un taller en el cual quienes asistieron realizaron ejercicios en pequeños grupos aplicando los conceptos escuchados y generando el debate necesario para cambiar la forma de nombrar la realidad.

Teresa Meana en una jornada histórica nos acompañó a interpelar el lenguaje sexista, el lenguaje que crea realidad, que nos coloca jerarquicamente en posiciones de desigualdad, que nos oprime e invisibiliza, pero que tambien puede ser -si nos empoderamos con él- una maravillosa herramienta emancipadora.