MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA | POR NUESTRXS 30000 COMPAÑERXS

44 años transcurrieron desde aquel 24 de marzo de 1976 que dio inicio del golpe de Estado más cruento de nuestra historia. 

La AJB, como lo hizo siempre a lo largo de su historia, continúa reafirmando su inclaudicable compromiso con la defensa de los Derechos Humanos exigiendo el Juicio y Castigo a todos los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos contra miles de compañeros y compañeras.

 

La dictadura necesitó neutralizar a toda persona u organización que alzara la voz contra el plan económico dispuesto para sumir al pais en el endeudamiento externo y la destrucción de la industria nacional. De otra manera no podría haber logrado el objetivo de a nuestro país a la dependencia económica, política y tecnológica.

 

Para tal fin se desató el más cruento plan represivo jamás desplegado contra quienes se enfrentaron y resistieron al empobrecimiento de los sectores más vulnerables y de la clase trabajadora en gral. 

Las organizaciones sindicales, grupos de base, centros de estudiantes, partidos políticos, 

fueron el blanco del aparato estatal para silenciar a los opositores que lucharan, cada cual desde su lugar de militancia.

 

El secuestro, la tortura, el asesinato, el robo de bebés nacidos en cautiverio, fueron las herramientas utilizadas por los genocidas para aplicar el terrorismo de estado en los más de 500 campos clandestinos de detención.

Frente al silencio cómplice de los medios, la denuncia de familiares, compañerxs y víctimas sobrevivientes fue considerada fuera de las fronteras de Argentina y tomada por otros gobiernos e instituciones. El mundo entero supo que en Argentina se estaba perpetrando un genocidio.

El Poder Judicial no fue ajeno a la práctica del gobierno de facto y denegó miles de habeas corpus (y hasta hizo pagar costas a las familias de las víctimas) allananando el camino para el desarrollo del plan sistemático de desaparición de personas.

La  búsqueda incansable de lxs desaparecidxs llevó a sus madres a reclamar frente a la casa de gobierno dando origen a uno de los símbolos de resistencia más emblemáticos contra la dictadura: la ronda de las Madres de Plaza de Mayo

El grito de Aparición con Vida inundó las calles durante largos años y el pedido de Juicio y Castigo logró consagrarse tardíamente. Hoy, luego de haber sido condenados pocos genocidas, la mayoría de ellos gozan de prisión domiciliaria. 

 

La AJB también sufrió el secuestro y la desaparición de afiliadxs, entre ellxs recordamos a lxs bahienses María Elena Peter y Miguel Santiago Bacasun. Para nosotrxs también es una fecha para recordar a José Pepe Verde, secuestrado en la noche de las corbatas, Antonio Cortina, compañero cesanteado durante la dictadura, y para seguir agradeciendo el trabajo de Luis Cotter y de Hugo Omar Cañon, incansables luchadores en la búsqueda de justicia para cada víctima de la dictadura.

 

Desde la AJB seguimos reclamando cárcel para todos los genocidas, levantando las banderas de MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA.

 

30000 compañerxs detenidxs desaparecidxs PRESENTES!!!