FRENTE A LOS INTENTOS DE IMPUNIDAD: MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

 

 

Si bien cada 24 de marzo adquiere ribetes particulares, este aniversario del golpe cívico-militar conlleva características especiales. La ofensiva de impunidad que lleva adelante el gobierno nacional, y sus expresiones provinciales y locales, exige de las distintas expresiones del campo popular una respuesta contundente, que no deje espacios para el avance de los actuales personeros de la ideología totalitaria que asoló a nuestro país en la dictadura. Porque las causas fundantes del terrorismo genocida del ´76 parecen revivir en las actuales políticas del gobierno: endeudamiento externo, represión a los trabajadores, encarcelamiento sin juicio previo de opositores políticos y luchadores sociales, manipulación obscena del aparato mediático y judicial para blindar las políticas antiobreras y antipopulares del gobierno.

 

Aquellas banderas por las que lucharon y desaparecieron nuestros 30.000 compañeros (y los miles más que soportaron exilio, cesantías, persecución) deben ser los estandartes que debemos enarbolar las trabajadoras y los trabajadores judiciales y la clase obrera en su conjunto: paritarias libres, salarios justos, salud, educación y vivienda para todas y todos. Y porque las violaciones actuales a los Derechos Humanos nos duelen en las tripas, como la nunca aclarada desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, el asesinato por la espalda a manos de Prefectura de Rafael Nahuel, el asesinato a sangre fría del niño Facundo Burgos por efectivos de la policía de Tucumán porque "circulaban de manera sospechosa", y la legitimación institucional del gatillo fácil a partir del reconocimiento con honores por parte de Macri y la Ministro Bullrich al policía Chocobar, constituyen elocuentes demostraciones de cuál es el paradigma que anima al actual gobierno: represión a los jóvenes, a los luchadores y a los que hay que excluir del sistema. Por hambre o por balas policiales. Y ante esa ofensiva represiva debemos articular la unidad de los trabajadores, de los sectores populares, de los excluidos, los ninguneados, las víctimas predilectas de cuanto proyecto neoliberal se enseñorea sobre la sociedad argentina.

 

Los trabajadores judiciales, consecuentes con nuestra historia y nuestro compromiso, ganaremos la calle cuantas veces sea necesario, para exigir Juicio y Castigo a los genocidas de ayer y a sus cómplices civiles, eclesiásticos, periodísticos, judiciales; por la defensa de la vida y de la libertad de los luchadores actuales; por la defensa irrestricta de los derechos de la clase trabajadora; por los derechos de las mujeres, víctimas hoy de la represión estatal y patriarcal; en definitiva, POR LA VIDA, POR EL FUTURO, POR LA DISTRIBUCIÓN JUSTA DE LA RIQUEZA Y POR UN MUNDO PARA TODOS.

PORQUE RECONCILIACION

ES IMPUNIDAD

 

SON 30.000 Y SON

NUESTRXS COMPAÑERXS

 

JUICIO Y CASTIGO

A TODOS LOS RESPONSABLES

DEL GENOCIDIO